En los últimos años, el comportamiento humano ha experimentado un cambio abismal y la mayoría de nosotros ni siquiera nos hemos dado cuenta. En pocos años nuestra vida a cambiado de manera radical y esto nos ha aportado algunas comodidades, pero hay cosas no tan buenas y mucho más sutiles que nos están sucediendo.
La constante exposición a las pantallas y más concretamente a las redes sociales estan dando evidencias de nuevas enfermedades, agudizan o reflejan enfermedades antes menos comunes.
Es más que evidente que nuestra capacidad de concentración ha bajado y que ahora somos mucho menos impresionables. Nos hemos convertido en la generación del ahora, de lo superficial y de la gratificación inmediata.
Como muchos de vosotros sabréis hay una guerra por nuestra atención ahí fuera, las corporaciones gastan millones de euros al año por tu atención y es algo que no tiene pinta de que vaya a dejar de suceder, todo lo contrario. La emoción es lo que mueve al ser humano, por eso todos los anuncios, noticias, posts y vídeos atacan a nuestra emoción y esto también tiene sus consecuencias negativas, ya que vivimos en lo que yo llamo extremos emocionales, podemos pasar de dos estados emocionales en cuestión de segundos, dependiendo lo que nos suceda. Somos más dependientes que nunca y escondemos nuestras emociones más que nunca y esto es terrible por que nos pueden manejar con pan y circo.
El pensamiento crítico o el cuestionamiento de lo que vemos es ya prácticamente nulo o solo para una minoría y esto también se debe a la sobre estimulación constante que recibimos día a día. Nuestra capacidad de pensar o cuestionar es limitada y en el constante bombardeo es muy difícil que no nos cuelen algo y nuestra emoción nos lleve a hacer la acción de comprar, descargar, ver o escuchar eso que parece interesante.
Esta sobre estimulación reconfigura tu cerebro para que de manera indirecta seas más manipulable, te pone más ansioso y destruye tu autodisciplina. Nadie va a decirte que te analices y aprendas a mirar más allá por que no le interesa a nadie salvo a ti.